La Asociación Nacional de Enfermeras Escolares (NASN) te recomienda lo siguiente:
1. Lleva a tu hijo(a) al médico antes de que comience el año escolar para que se le haga un chequeo. Puede que se requiera un examen médico para entrar al siguiente grado o para participar en un programa deportivo escolar. Cuando estés en el consultorio, no olvides preguntarle a tu médico si tu hijo(a) debe recibir alguna vacuna.
2. Mantén actualizada la ficha de tus datos personales de contacto para casos de emergencias. Si ocurre una emergencia, el personal y la enfermera de la escuela necesitarán tus datos personales actualizados a fin de comunicarse contigo rápidamente.
3. Conversa con la enfermera de la escuela sobre las vacunas recomendadas y obligatorias para tu hijo(a). Tu hijo(a) podría necesitar ciertas vacunas antes de comenzar a asistir a la escuela. Algunas de las vacunas que recibió cuando era bebé o infante pueden haber perdido su eficacia durante el tiempo que transcurrió desde entonces hasta que se volvió preadolescente/adolescente, y en consecuencia corre el riesgo de que contraiga y transmita enfermedades. Se recomienda aplicar a tu hijo(a) preadolescente/adolescente una vacuna de refuerzo para continuar protegiéndolo(a) del tétano y la difteria así como de la tos ferina, enfermedades que pueden hacerle perder clases. Si no posees seguro médico, la enfermera de la escuela puede proporcionarte información sobre clínicas de vacunación pública o de bajo costo.
4. Haz que tu hijo(a) se mantenga activo. La actividad es una parte importante de la salud general. Si el niño(a) no hace suficiente ejercicio podría aumentar de peso, lo cual le ocasionaría otros problemas de salud potencialmente graves.
5. Asegúrate de que tu hijo(a) duerma lo suficiente. Dormir bien ayudará a tu hijo(a) a tener un estilo de vida saludable y a mantenerse atento en clase.
6. Averigua la normativa de seguridad que existe en la escuela. Habla con la enfermera de la escuela acerca de las disposiciones de la escuela en cuanto a la preparación frente a posibles desastres y métodos de prevención de actos de violencia y abuso verbal o físico entre los niños.
7. Presta atención a los hábitos de alimentación te tu hijo(a). El régimen alimentario afecta la salud y la capacidad de aprender de tu hijo(a). Dar a los niños un buen ejemplo para enseñarlos a comer alimentos nutritivos los ayudará a escoger buenas opciones de alimentación.
8. Comenta con la enfermera de la escuela cualquier necesidad que tenga tu hijo(a) en materia de salud mental. Las enfermeras de las escuelas pueden recomendar servicios que ofrecen prevención, identificación temprana, intervención y tratamiento de enfermedades mentales con el fin de ayudar a los niños a tener éxito en la escuela.
9. Si piensas que tu hijo(a) tiene una enfermedad contagiosa o grave, díselo al personal de la escuela. Ciertas enfermedades, como la tos ferina, pueden contagiarse fácilmente a otras personas. La enfermera de la escuela puede trabajar con el departamento de sanidad, el personal de la escuela y otras familias para ayudar a controlar la propagación de la enfermedad.
10. Ten un plan Si tu hijo(a) tiene una deficiencia de aprendizaje o una condición que puede afectar su aprendizaje, pregúntale a la enfermera de la escuela sobre los planes formales de salud y educación.
Para más información, visita la página de NASN, www.nasn.org